Habitos digitales para una nueva era

Todo cambia y nada permanece, decía Heráclito hace miles de años en los diálogos de Platón; esta frase es parafraseada hasta el día de hoy en universidades, programas de televisión o en páginas web cursis como esta. Yo recuerdo escucharla al estudiar mi carrera; con énfasis en el hecho de que nosotros, los ingenieros, somos aquellos que aceleramos el cambio tecnológico.

Mi interés en el código libre y el caso de Edward Snowden en 2013 generó una buena dosis de cinismo respecto al progreso tecnológico impulsado por el código cerrado y las grandes corporaciones estadounidenses de tecnología de la información, como Google o Microsoft. Durante un buen periodo fui el tipo que jorobaba a sus amigos para que usaran servicios digitales libres, algo similar a ser un comensal orgánico o un vegano digital.

La privacidad es uno de los derechos humanos según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, con tal de que no obstaculice la capacidad de empresas o gobiernos de países importantes de obtener más dinero o poder.

¿Acaso tienes algo que ocultar? No eres tan importante para que algún gobierno o corporación te observe.

No es tu problema, hombre de paja. Por supuesto que a nadie le importa lo que yo hago, pero los sistemas de inteligencia artificial que usamos hoy en día se basan en estadísticas y en un gran número de datos; una muestra estadística de una persona no hace ninguna diferencia, pero si obtenemos un conjunto suficientemente grande podemos hacer predicciones y usar estos datos de cualquier manera.

Pero no tienes por qué creerme. Basta con ver ejemplos de distopía ciberpunk: Anthropic siendo usado en la guerra de Estados Unidos contra Irán, IA siendo usada para matar gente en Gaza, o incluso cosas más sencillas como el despido de cientos de trabajadores en Facebook y otras empresas tecnológicas.

De todas formas, esto es una lista para mejorar nuestros hábitos digitales. Así que vamos a ello.

Sistema Operativo

Internet

Como dijo Aristóteles en la Ética a Nicómaco: «Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto sino un hábito». Dependiendo de nuestra posición en la sociedad, tenemos más o menos control sobre lo que pasa en el mundo, pero nunca control completo. Sin embargo, al vivir, definitivamente influimos en lo que ocurre a nuestro alrededor.

En latín, el sustantivo digitus significa ‘dedo’ y digitalis es un adjetivo que designa el grosor de un dedo.